Los 25 países más atractivos para la inversión extranjera directa

El optimismo inversor empieza a recuperarse tras la pandemia. Así lo refleja el último Índice de Confianza en la Inversión Extranjera Directa (FDI Confidence Index 2022, de la consultora Kearney), al menos hasta la irrupción de la guerra de Ucrania a finales de febrero.

Según el estudio, más de tres cuartas partes de las empresas (76%) dijeron que tenían previsto aumentar su IED en los próximos tres años, frente al 67% de hace un año. Asimismo, el 83% de los líderes empresariales encuestados citó que la inversión extranjera directa será más importante para la rentabilidad y la competitividad de las empresas en los próximos tres años. Del mismo modo, los encuestados consideraron que las perspectivas de la economía mundial han mejorado, ya que el 63% dijo ser más optimista que pesimista, frente al 57% del año pasado.

Con estas perspectivas, Kearney ha vuelto a elaborar su ranking de los 25 países más atractivos para la IED, en la que los mercados desarrollados vuelven a obtener buenos resultados.

Estados Unidos ocupa la primera posición por décimo año consecutivo. Alemania avanza hasta la segunda posición, mientras que Canadá cae una posición hasta la tercera. Más allá del podio, Japón sube a la cuarta posición y el Reino Unido desciende una posición, hasta ocupar la quinta.

Los 10 primeros mercados del índice no varían en gran medida con respecto a 2021. Francia repite la sexta posición. Italia adelanta un puesto, hasta alcanzar la séptima, España avanza a la octava plaza, le sigue, en novena posición, Suiza. Por su parte, China entra en el top 10 al pasar del decimosegundo puesto hasta el décimo.

Completan el ranking, por este orden, Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Emiratos Árabes Unidos, Países Bajos, Corea del Sur, Bélgica, Singapur, Portugal, Austria, Dinamarca, Brasil, Noruega, Catar e Irlanda.

Como se refleja en esta clasificación, las economías desarrolladas dominan el ranking, ocupando 21 de los 25 puestos del índice y copando los nueve primeros puestos. Estos mercados, como apunta Kearney, siguen mostrando su fortaleza en la encuesta durante los periodos de crisis, representando más seguridad y estabilidad para los líderes empresariales cuyas estrategias y resultados se han visto afectados por la pandemia.

Solo figuran en la lista cuatro mercados emergentes: China, Emiratos Árabes, Brasil y Catar. Respecto al gigante chino, mejora su posición quizás como reflejo de la fuerte recuperación económica del país en 2021 y de las continuas y sólidas previsiones de crecimiento para los próximos tres años. Emiratos Árabes Unidos, por su parte, sube una posición, del 15º al 14º, y Brasil sube dos puestos, del 24º al 22º. Cabe destacar que Qatar se estrena en el puesto 24.

Los compromisos medioambientales, sociales y de gobernanza, entre las prioridades

Sorprende que un 94% de los inversores encuestados coincide en que sus respectivas empresas han desarrollado una estrategia para alcanzar sus compromisos medioambientales, sociales y de gobernanza (conocidos como ESG, por sus siglas en inglés).

De hecho, el 89% ve este tipo de compromisos de su empresa como una fuente de ventaja competitiva, y el 73% asegura que sus compromisos ESG se han fortalecido en los últimos tres años. Además, el 67% de los inversores cree que la pandemia ha acelerado sus plazos para implementar sus compromisos ESG, incluyendo el 71% de los encuestados en América, el 74% en Asia y el 58% en Europa. Los resultados, asimismo, reflejan una urgencia en la consecución de los objetivos ESG, ya que el 54% de los inversores pretende que su empresa aplique plenamente sus compromisos en los próximos dos años.

Sin embargo, sólo el 35% de las empresas han desarrollado y aplicado plenamente su estrategia, política y prácticas en materia de ESG. Además, el estudio señala una disparidad de opiniones sobre los objetivos ESG que se deben priorizar, que varían según la región. Las Américas dan prioridad al seguimiento y la medición de la huella de carbono de mayor calidad (55%), mientras que la principal prioridad de Europa es la conservación del agua (39%), y Asia se centra en el desarrollo de productos más sostenibles (43%).

Los inversores citaron la mejora de la productividad, el aumento de la eficiencia de los costes y la mejora de las cuestiones relativas a la cadena de suministro como los principales factores que impulsan su compromiso con los ESG, por encima de factores como la mitigación del cambio climático y la mejora de la cultura empresarial y mentalidad de los empleados. Esto sugiere que los inversores se centran principalmente en cómo los compromisos ESG pueden influir en su cuenta de resultados, posiblemente más que en los beneficios sociales y medioambientales que puede aportar la consecución de dichos objetivos.

Así pues, aunque los inversores indiquen un compromiso general, los objetivos que establecen y la forma de medir los resultados es, en el mejor de los casos, un trabajo por hacer.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com