Tendencias del consumidor digital para 2022

La búsqueda de clientes digitales para una pyme ha cambiado drásticamente en los dos últimos años, acelerando la introducción de una serie de tendencias que ya se venían apuntando anteriormente. Una de ellas es la del consumidor conectado, esto es, aquel que busca proactivamente ofertas en la Red y gasta su dinero en los marketplaces.

Gracias a los inputs que han traído consigo estos consumidores, hay algunas tendencias que irán a más en el comercio online en los próximos meses:

  • Una mayor exigencia en la calidad de los productos y de los servicios.
  • Más compromiso social y ético a las empresas, de manera que mejoren la vida de los ciudadanos impactando positivamente en ellos.
  • La búsqueda de información en foros y comparadores digitales antes de llevar a cabo cualquier desembolso.
  • Exigir una transparencia mayor a las marcas, así como respuestas más rápidas a sus peticiones de información.
  • Preferencia por la fidelidad hacia las compañías siempre que respondan a sus criterios de exigencia. En el extremo opuesto, la quiebra de la confianza provoca que se rompa con las marcas con mayor facilidad que antaño.
Una apuesta holística por el Marketing 4.0

Philip Koetler acuñó el término Industria 4.0. En su opinión, las empresas que quieran sobrevivir en el futuro están obligadas a implementar estrategias holísticas de transformación digital que les permitan adaptarse a los nuevos patrones de comportamiento de la sociedad. Bajando al terreno práctico, los nuevos modelos de consumo digital durante la pandemia han revelado que los compradores en la Red pueden gastar su dinero a cualquier hora, impulsados por alguna motivación exterior que, por ejemplo, les lleve a realizar compras compulsivas.

En este sentido, Koetler y muchos otros expertos concretan que solo aquellas compañías, aunque se trate de pymes, que implementen herramientas de big data e inteligencia artificial podrán captar la atención de estos consumidores digitales y, por lo tanto, sobrevivir. De hecho, en el actual paradigma de sobreinformación, inciden en que la evaluación y el estudio del dato es el único elemento que verdaderamente puede aportar un valor diferencial para una compañía en el mercado entre el amplio abanico de oferta existente.

Además, otra de las tendencias inevitables para las entidades es la de invertir en una estrategia activa de reputación digital que les posicione por encima de sus competidores y les suponga una ventaja competitiva real. En este sentido, herramientas como Google Adwords pueden prestar una ayuda clave, si bien debe partir del propio capital humano el éxito o no de esta estrategia. Por ejemplo, mediante una presencia activa en las redes sociales, respondiendo de primera mano a las peticiones de los consumidores o consolidando su presencia en redes y apps de economía colaborativa que mejoren su posicionamiento social.

Tendencias en aumento

Entre otras tendencias destacadas en este paradigma digital en constante evolución, cabe señalar, por ejemplo:

  • Más personalización. Cada vez existe un grupo mayor de consumidores digitales que no se preocupan del precio sino de encontrar productos y servicios personalizados que respondan plenamente a sus criterios y a sus gustos. Las empresas que sepan discernir ese tipo de clientes y ofrecerles las experiencias que desean realmente disfrutar estarán en condiciones de mejorar su cuenta de resultados de manera notoria.
  • Mayor activismo social. La época actual está sometida a grandes contrastes sociales y morales, y muchos consumidores buscan plasmar en la Red sus ideas para tratar de captar adeptos a sus ideales. Las marcas están frente a una oportunidad de oro para intentar seducir a estos grupos de consumidores que, más que el precio, desean alinearse con las compañías y con las industrias que sientan que se imbrican con sus inquietudes.
  • La importancia del factor humano. Muchos consumidores digitales están decepcionados con la interacción exclusiva a través de máquinas en sus compras online. Por ello, cada vez privilegian más el trato humano. El uso de chats así como de otros canales de comunicación online en los que sean personas los que tratan con el cliente es algo cada vez más valorado y puede marcar la diferencia para el éxito final de las operaciones comerciales.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com