El auge de la industria biométrica

A pesar de que no goza, posiblemente, de la misma popularidad social que otras nuevas tecnologías, el auge de la industria biométrica es muy relevante en los últimos años, en paralelo a las necesidades de conseguir una mayor protección y seguridad en cualquier proceso sensible. La biometría es una ciencia que se ocupa de identificar a las personas en base al reconocimiento de alguna característica física (o comportamiento) e intransferible que se posea, como, por ejemplo, la cara, la huella digital o el patrón de la venas del dedo. A diferencia de otros sistemas de protección más convencionales, la biometría es eficaz, es segura, es fiable y, sobre todo, es muy cómoda para el usuario. Además, es imposible que nadie pierda su clave biométrica, como ocurre con una contraseña o con una llave, porque dicha contraseña va siempre con la persona, siendo inseparable e incopiable.

Desarrollo exponencial

Las oportunidades de negocio para esta industria son, cada vez, mayores. En el segmento financiero, por ejemplo, se convierte en un aspecto clave para evitar cualquier delito cibernético que ponga en juego la confianza del sistema en su conjunto.

De acuerdo a los datos de Statista, en 2027 el mercado mundial de biometría moverá más de 55.000 millones de dólares en todo el planeta, siendo su crecimiento consubstancial al de los pagos online. Además, pronostican la mejora e innovación en software y aplicaciones de reconocimiento en los Smartphone, que, en alrededor de un lustro, impactarán de manera directa en 1.300 millones de dispositivos. Es más, en apenas unos meses, empezarán a ponerse a disposición de los consumidores teléfonos móviles basados en la tecnología Fingerprint on Display (FoD), que apuesta por el reconocimiento óptico y ultrasónico de las huellas dactilares.

‘Contactless’ y automoción

La pandemia ha servido, curiosamente, para catalizar el desarrollo de la industria biométrica, debido a la extensión en el uso de las mascarillas. Existen ya herramientas biométricas capaces de lograr el reconocimiento facial de personas que llevan gran parte de su rostro cubierto por una mascarilla, impidiendo, de paso, que haya que recurrir a ningún contacto físico para atestiguar la identidad de un individuo. De hecho, entre las tendencias de consumo para los próximos años, un informe de KPMG afirma que todas aquellas industrias que estimulan el contactless experimentarán un fuerte crecimiento tanto en número de clientes y facturación como en la captación de inversiones para soportar su desarrollo y sus estrategias de innovación.

Otro aspecto positivo es que la sociedad, a nivel general, aprueba la utilización de los sistemas de reconocimiento biométricos, o, al menos, así lo revelan informes como ‘Mobile Biometrics in Financial Services: A Five Factor Framework’ elaborado desde la Universidad de Oxford, en el que se señala que 3 de cada 4 consumidores aprueban los sistemas de reconocimiento facial, mientras que, en los basados en la huella dactilar, el porcentaje se dispara hasta el 93%. De hecho, este mismo documento indica que la industria del automóvil será una de las más beneficiadas por su uso en los próximos años, habida cuenta de que, en menos de una década, la práctica totalidad de los vehículos que se comercializarán llevarán un asistente de voz basado en la biometría.

Seguridad digital

Se estima que 2 de cada 3 ciberataques tienen su origen en un uso inadecuado o en la falta de protección de contraseñas y de nombres de usuario. En este sentido, la biometría servirá para estimular unos ratios mayores de seguridad digital, en especial, en aquellas industrias en las que los datos son un factor de extrema sensibilidad. Por ejemplo, algunas grandes compañías globales del sector de la salud ya llevan años apoyando proyectos de I+D relacionados con la biometría (y, en particular, sobre el reconocimiento facial) para intentar aumentar los niveles de protección. Otros segmentos que, también, están invirtiendo con fuerza por este tipo de tecnología son, por citar algunos casos, el turístico, el del juego online y el del consumo telemático.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com