Las 4 P’s del Marketing

Las 4 P’s del marketing son la fórmula base y esencial para diseñar una buena estrategia de marketing. Se puede decir que estos cuatro elementos son el núcleo de la estrategia, y estaría formada por los siguientes términos:

El producto

Al analizarlo, no hay que centrarse sólo en sus capacidades técnicas y su aspecto físico, sino en los beneficios que puede aportar al consumidor desde el plano emocional o a través de las experiencias que permite añadir a los usuarios. Por ello, junto a los aspectos formales, conviene planificar otros relacionados con la utilización del producto, como la garantía, el servicio post-venta, la instalación o los posibles sistemas de financiación. Además, es oportuno analizar si el producto en cuestión tiene sinergias con otros que ya fabrique la empresa o que existan en el mercado, dado que supondrán también un valor añadido para el cliente.

El precio

Además del coste económico a desembolsar para adquirir un bien, implica otros requisitos como las molestias necesarias para hacerse con él, el desplazamiento o el proceso de compra. Su impacto es directo sobre la imagen del producto, ya que, tradicionalmente, cuanto más alto es el precio de un artículo, el consumidor tiende a pensar que goza de una mayor calidad. En la actualidad, Internet y la generalización de comparadores obligan a las compañías a revisar constantemente el pvp de sus bienes, aunque siempre cabe la posibilidad de implementar una estrategia basada en que no hay productos análogos al nuestro en el mercado: Las empresas con una posición dominante en su sector pueden permitirse hacer esto, llevando a cabo lo que se conoce como una política de fijación de precios.

Por regla general, existen tres sistemas de establecimiento de precios basados en:

  • Coste, es decir, analizado el volumen de recursos que la entidad requiere para fabricar una unidad de producto, se establece un margen de rentabilidad y con ambas variables se marca el precio final de mercado.
  • Valor, por el que primero se estudia cuál es el precio máximo que se está dispuesto a pagar por un bien por parte del consumidor y, a partir de ese dato, se trabaja en construir valores de marca adosados al bien para justificar su pvp por encima de la media del mercado.
  • Competencia, que implica que para fijar el precio primero hay que conocer muy bien las ventas de las entidades rivales y cómo han construido sus respectivos pvps. Este método implica un trabajo intensivo en la revisión constante de precios para estar al tanto de ofertas y promociones que lancen otras empresas.

La Plaza

También conocido como distribución comercial. En este apartado, la construcción de canales fluidos de venta, a través de los intermediarios, resulta fundamental no sólo para poner el producto en manos del consumidor final sino para abaratar al máximo los costes de este proceso. Es clave tener en cuenta estos elementos:

  • La facilidad para establecer acciones de comunicación y promoción (campañas comerciales).
  • Coste de transporte y logística, y plazos de entrega
  • El impacto del ecommerce
  • Establecimiento de acuerdos a largo plazo con mayoristas
  • Facilidad en la modificación de las rutas comerciales

La Promoción

En realidad, se trata de la comunicación al mercado de los beneficios de nuestros productos, bajo tres prismas principales: Informar, persuadir y recordar. Entre las principales acciones en este apartado se encuentran la publicidad en medios de comunicación físicos y digitales, las promociones de ventas, la política de patrocinios, la gestión de las redes sociales o la asistencia a ferias y eventos corporativos.

Para lograr una exitosa estrategia de la comunicación hay que:

  • Identificar adecuadamente a las audiencias
  • Concretar unos objetivos realistas y medibles
  • Diseñar una estrategia creativa que impacte en los consumidores
  • Elegir los medios adecuados para llegar a nuestra audiencia potencial

Fuente original: www.asesoresdepymes.com