Razones por las que ser optimistas este 2021

Airbnb se estrenó el jueves 10 en el Nasdaq estadounidense con un incremento del 115%, hasta los 146 dólares por acción. Como era lógico, la firma de alquiler de viviendas turísticas se ha convertido en la mayor salida a bolsa de 2020 en Wall Street.

¿Saben cuándo se creó Airbnb?  Durante la crisis subprime de 2008. Uber es otro buen ejemplo de compañía emergente nacida en esa época que ahora se ha convertido en un gigante empresarial. Por ello, hay varias razones para poder ser optimistas respecto a 2021.

No obstante, los ejemplos de nacimientos de nuevos negocios exitosos transformados en multinacionales con el paso de los años no se limita solo a la gran recesión sufrida en la primera década del siglo XXI.

De hecho, existen muchos ejemplos similares ocurridos en el marco de cualquier periodo de crisis del siglo XX. Por citar solo un par de ellos: durante la recesión de 1957 y 1958 se inauguró el primer hotel Hyatt y el gigante Microsoft se fundó durante la crisis del petróleo, que fue de 1973 a 1975.

Sirvan estos dos párrafos previos para demostrar que las crisis son un buen momento para idear negocios exitosos. ¿Por qué? Pues simple y llanamente por la brillante reacción que los ciudadanos muestran tras un periodo de vacas flacas.

Y es que tras una crisis, o una pandemia, o una guerra, la gente siempre muestra unas ganas de vivir que rápidamente se trasladan a variables económicas claves para las empresas, como es el consumo o el PIB.

Por tanto, conviene poner en cuarentena todos los mensajes catastrofistas que retrasan la recuperación económica, ya que si bien es cierto que hay países que tardarán más en revertir los efectos de la crisis del Covid, la historia nos ha demostrado que lo normal es que tras una profunda recesión lleguen los años de “vino y rosas” a nivel global.

El mejor ejemplo que se puede citar al respecto está justo al finalizar la Primera Guerra Mundial, también conocida como la Gran Guerra. Entonces, los ciudadanos se enfrentaron no solo a un conflicto sanguinario global a nivel armado sino a las consecuencias de una pandemia peor que la actual, como fue la gripe española.

Pues bien, aquella suma de catástrofes no hundió a la humanidad en el fango. Muy al contrario, dio lugar a una década gloriosa desde el punto de vista económico como fueron los llamados “felices años veinte”.

Es cierto que esa década de imparable crecimiento económico tanto a nivel social como en las bolsas terminó con el crack del 29. Pero la verdad es que diez años de crecimiento acelerado como el que se vivió entonces es algo que firmaría cualquier empresario en estos momentos.

El comportamiento alcista que las bolsas muestran desde que apareció el primer anuncio de la eficacia de la vacuna de Pfizer indican también que el optimismo reina entre los inversores.

Todo ello siembra esperanza para que los próximos meses sean positivos para los nuevos negocios, para las pymes y también para aquellos emprendedores que se apresten a iniciar una aventura empresarial.

Todos ellos podrían verse beneficiados de un periodo de tiempo en el que históricamente todo han sido buenas noticias para las economías y para las empresas.

Por dicho motivo, quizá estemos entrando en una época perfecta para que surja un nuevo Airbnb o un nuevo Microsoft. Eso sí, sería deseable que ese nuevo gigante naciera en territorio peruano.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com