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Tendencias post-covid que el comercio debe afrontar

La crisis sanitaria que el Covid ha generado es el mayor desafío que el mundo ha afrontado en la historia reciente. Sus repercusiones en salud, sociales y económicas están fuera de toda duda. Y todo apunta a que no quedará más remedio que convivir con el virus incluso llegada la vacuna. Por fortuna, parece que no habrá que esperar.

Con todo, la pandemia ha generado unas tendencias y unas realidades que perdurarán una vez superada esta crisis. Ya hablamos de aquellas tendencias que seguirán con nosotros cuando el Covid sea ya un mal recuerdo y a las que el comercio minorista debe hacer frente.

Ganadores y perdedores

Es una realidad que la epidemia y las medidas que se tomaron para frenar la propagación de infecciones dejó grandes perdedores dentro del ámbito empresarial. Sirva para demostrarlo los cientos de miles de comercios minoristas que se vieron obligados a cerrar ante una crisis que paraliza el consumo, lo que deja a las empresas sin ingresos con los que subsistir.

No obstante, la pandemia también deja a un grupo de selectos ganadores cuya supremacía económica se mantendrá durante bastantes años. Nos referimos a los supermercados de proximidad, las farmacias y las tiendas online. Aunque habrá voces que piensen que el incremento de ventas de estos negocios es efímero, lo cierto es que la mayoría de los expertos opina que perdurará más allá del fin de la pandemia. No les falta razón, ya que el virus ha demostrado que la salud es lo primordial, que la alimentación es de lo único de lo que no se puede prescindir y que el comercio electrónico ha llegado para quedarse.

Es obvio que una ferretería no se puede convertir en una farmacia o en un supermercado. De ahí que la tienda online sea una de las grandes tendencia a la que los nuevos negocios deben hacer frente. Se han escrito mucho sobre la necesidad de que las pymes  impulsen su transformación digital de manera que sean capaces de ofrecer la misma experiencia de cliente, tanto en las tiendas físicas como en las de internet.

Sin duda, dar este paso requiere de una importante inversión que muchos emprendedores no pueden afrontar. Una posible solución pasa por la suma de fuerzas. Ante esta realidad el emprendedor debe valorar que una fusión corporativa no plantea una derrota, sino que supone una ventana de oportunidad para sobrevivir a un mundo postcovid en el que el canal digital será cada vez más importante.

Comercio seguro al 100%

La seguridad con los clientes y con los trabajadores es otra de las tendencias a las que el comercio minorista se enfrentará en los próximos años. La necesidad de proteger la salud de cualquiera que pase por una tienda es y seguirá siendo prioritario. Ante esta evidencia, la automatización de los procesos se presenta como una opción a explorar, ya que reduce el riesgo tanto para los trabajadores como para los consumidores.

Pero la preocupación por la salud no se reduce al local, sino que también imperará en los productos. De ahí que siempre que sea posible se debe renovar el catálogo y apostar por las referencias saludables y sostenibles, una tendencia que viene de lejos pero que la pandemia ha impulsado.

Las estrategias respecto al precio también sufrirán una importante variación. Si en los últimos años, apostar por el bajo coste daba buenos resultados, la era postvirus será para aquellos que sean capaces de ofrecer productos con buena relación calidad-precio. Y es que la preocupación por la salud personal hará que los consumidores vayan más allá de lo barato y opten por aquello que les ofrece mayor grado de confianza.

Mayor flexibilidad

La pandemia también trastocará la gestión interna de los comercios minoristas exigiendo una mayor flexibilidad en cuanto a las tareas que una plantilla tiene asignadas. Los puestos y trabajos estancados irán desapareciendo para dejar su lugar a desempeños multifuncionales y multidisciplinares, que son las que una venta física y digital exigen.

Las tasas de fidelización también se verán afectadas ya que el Covid ha llevado al consumidor a ser desleal a sus marcas de toda la vida y a probar referencias nuevas que sí estaban a la venta. La tendencia de apostar por novedades seguirá perdurando, lo que obligará al comercio minorista a ser más innovador.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com