5 estrategias básicas para superar la crisis del coronavirus

Todos los emprendedores saben que dirigir una empresa en tiempos de prosperidad económica no tiene nada que ver a hacerlo en las circunstancias actuales. La Covid-19 lo ha trastocado todo y si hasta marzo las decisiones empresariales giraban en torno a expandir y hacer crecer el negocio, ahora todo pasa por concentrarse en sobrevivir ante una amenaza global.

Existen infinidad de estrategias para que los nuevos negocios se enfrenten a esta era en la que la demanda huye y la liquidez de las pymes y los autónomos escasea. Pero nos vamos a centrar en las cinco que consideramos que más pueden ayudar a muchos a sobrevivir durante la tormenta del coronavirus.

Aceptar la nueva realidad

La transparencia debería ser de obligado cumplimiento en todas las empresas. Pero en periodos de escasez como el actual, más aún. Es justo ahora cuando la directiva debe esforzarse por comunicar más, mejor y siempre con la verdad por delante. De nada sirve endulzar una situación, cuando todo el mundo sabe que la realidad económica es francamente mejorable. Se debe confiar en el buen criterio de la plantilla y exponer al milímetro los planes que se están preparando para sobrevivir a la recesión. Incluso es importante que los trabajadores conozcan la existencia de objetivos de reducción de plantilla. Y es que solo siendo transparentes al máximo se logrará que todo aquel que se quede en la empresa se esfuerce por lograr que salga adelante.

El ahorro es fundamental

Los problemas de tesorería son la norma habitual en la recesiones. Además, es obvio que si no hay ingresos es imposible tener liquidez. De ahí los esfuerzos que todos los Gobiernos han hecho por dotar de ésta a las empresas. Pero es una realidad que es imposible que todas las firmas puedan sobrevivir del Ejecutivo. Por tanto, ahorrar cada céntimo de efectivo que se tenga se antoja fundamental para alargar la supervivencia del negocio.

Ante esta realidad, resulta interesante que los empresarios intenten ser proactivos y busquen soluciones ingeniosas que puedan ayudar a estirar el dinero. Una de esas posibles soluciones proviene de las tecnológicas americanas, donde suelen recurrir a ella con asiduidad. En concreto, se trata de utilizar acciones en vez de efectivo para efectuar algunos pagos. Aunque sorprenda, es muy probable que parte de la plantilla cambie nóminas por contar con una participación en el negocio. Lo mismo puede ocurrir con los proveedores, que preferirán mantener a un cliente que perderle por no aceptar que algunos pagos se hagan en acciones.

Adapte el catálogo

Las necesidades y gustos de los clientes varían de manera sideral dependiendo de su situación económica. En época de vacas gordas, los caprichos están a la orden del día. Pero cuando la escasez llama a la puerta todo aquello que se pueda adjetivar como básico, se convierte en el principal.

Sirva para entenderlo un claro ejemplo. En la pasada crisis financiera un supermercado español elimino todos aquellos productos que consideró que no eran prioritarios y que no aportaban demasiado, para centrarse en un catálogo mucho más reducido, compuesto por todo aquello que se consideró imprescindible. Además, potenció mucho sus marcas propias, tanto en calidad como en precio, para rebajar el coste de la canasta de compra. El resultado, pasó de ser un supermercado más a ser el líder indiscutible del sector.

La clave estuvo en que supo adaptarse a lo que el consumidor quería en esos momentos. Este ejemplo sirve perfectamente para definir la situación actual. También ahora es el momento de prescindir de lo superfluo para concentrarse en lo que realmente cubre las necesidades de los clientes.

Encuentre dinero debajo de las piedras

En momentos de crisis no basta con sentarse y lamerse las heridas, hay que ser valiente y creativo y explorar todas las opciones. Más aún cuando se trata de obtener financiación. Es probable que, aunque no debería ocurrir, el grifo de la financiación bancaria se vaya cerrando. Pero existen infinidad de posibilidades de obtener capital más allá de las sucursales bancarias. Un buen emprendedor no debe dejar nunca de tocar todas las puertas posibles, porque quizá así logre esa inyección que le permite sobrevivir a la recesión. Un ejemplo práctico: alianzas estratégicas.

La búsqueda de talento debe ser prioritaria

Por desgracia, las crisis dejan a mucha gente habilidosa desempleada. Pero esto también constituye una oportunidad para todas aquellas empresas que gocen aún de una situación financiera sólida. Y es que los despidos ponen el talento al alcance de aquellos que se preocupan por querer seguir contando con los mejores en su equipo. Con esa estrategia, la empresa saldrá fortalecida a la hora de afrontar la recuperación económica.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com