Las claves de la reactivación empresarial

Este 2020 será un antes y un después para el mundo económico y empresarial debido al coronavirus y su crisis de incierto final. Tras el necesario confinamiento que paralizó toda actividad, llega la “nueva normalidad” y la reactivación de la economía, si los rebrotes no lo impiden.

Pero existen varias certezas al respecto de esta presunta recuperación. La primera es que hasta el momento se trata de un despertar irregular. Aunque los nuevos negocios, las empresas más consolidadas y los autónomos y pymes empiezan a recuperar ingresos, no lo hacen al nivel que presentaban antes de la pandemia. Y para qué hablar de lo que está ocurriendo en los sectores más castigados, como el ocio nocturno, o el sector cultural, cuya recuperación completa exige la llegada de la ansiada vacuna.

Es obvio que si al mundo empresarial se le consulta si querría estar ahora igual que a inicios de años, su respuesta sería un sí rotundo. Pero llegados a este extremo toca preguntarse si no sería un buen momento para hacer cambios con el objetivo de eliminar aquello negativo que había en la sociedad económica pre-virus. Se trata de que la recuperación integre en su composición unos ingredientes llamados valores y otros que definiremos como lecciones que se deberían haber aprendido de la anterior crisis financiera. ¿Y por qué hay que hacerlo? Muy simple: porque la sociedad los demanda y el mundo económico no puede esconderse de las exigencias del mercado.

  • Incrementar la tasa de solidaridad. La epidemia ha marcado aún mas las desigualdades existentes en la sociedad. Además del gobierno, las empresas pueden y deben ayudar a reducirlas. ¿En qué se beneficia un negocio de vivir en un mundo más igualitario? La respuesta es simple: aumenta su base de clientes y da respuesta a una de sus mayores inquietudes.
  • Ser capaces de adaptarnos. La incertidumbre es el peor compañero posible para los negocios. Y, por desgracia, no hay otra palabra que defina mejor el futuro económico más cercano. La incertidumbre que existe sobre la segunda oleada, los rebrotes, la llegada de la vacuna, la utilización de los subsidios, etc., crean un escenario de incertidumbre al que es necesario adaptarse. Sin duda, una de las obligaciones de todo empresario es adecuar sus negocios a un entorno cambiante. Pues bien, ahora el coronavirus obliga a que esa capacidad de transformación sea máxima.
  • Ponerse en el lugar de los demás. Una empresa no puede ir por libre. Siempre debe saber lo que le ocurre a su cliente porque será la mejor forma de responder a sus necesidades. Es lo que se conoce como empatía. Sin duda, el virus ha cambiado la situación de las personas. De ahí que los negocios deban ponerse en el lugar de sus usuarios y entender sus nuevas situaciones. Solo así serán capaces de satisfacer una demanda que, irremediablemente, es diferente a la que había antes de la pandemia.
  • Invertir en Salud. El covid ha evidenciado que lo más importante es la Salud. Conviene por tanto aprender la lección y prepararnos para hacer frente a lo que venga, también desde los entornos laborales, por no hablar del teletrabajo.
  • Transformación digital sin excusas. Todas las empresas que tenían más avanzada su digitalización están superando esta crisis con mayores garantías que aquellas que aún viven en el siglo XX. Esto es una evidencia incontestable que debe dejar claro que la modernización del negocio es un paso obligatorio e ineludible para sobrevivir a partir de ahora.
  • Sostenibilidad. La pandemia debe verse como una ventana de oportunidad para impulsar una tendencia hacia la sosteniblidad y la lucha contra el calentamiento global, que casi todo el mundo estaba llevando a cabo. De hecho, lo peor sería que por culpa del virus todo esto se paralizara. Supondría un duro golpe para la supervivencia en el planeta y, sin duda, un revés para una sociedad que lo exige desde hace años. Por tanto, el respeto al medio ambiente debe estar integrado en el ADN de toda empresa que quiera ser alguien en el futuro.
  • Capacidad de generar alianzas. Es cierto que uno de los mandatos de las empresas es el de superar a sus rivales. Pero esta pandemia también ha evidenciado que se tienen mayores garantías de éxito si se unen fuerzas. El mundo empresarial sabe bastante de esto. De ahí la creación de asociaciones empresariales con las que se presiona para obtener una serie de objetivos que son beneficiosos para todo el sector. Pues bien, en la era que nos ha dejado vivir el Covid hay que potenciar este tipo de acuerdos, ya que irán en beneficio de la supervivencia de los negocios.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com