Por qué los ecosistemas basados en IoT están destinados a revolucionar el sector de la logística

Una solución de IoT (Internet of Things en inglés; Internet de las Cosas, en español) consiste en diferentes redes de sensores que generan datos de manera continua y que le proporcionan a una empresa información muy valiosa para, posteriormente, poder tomar decisiones comerciales importantes. Para lograrlo con la mayor eficacia posible, vincula sus resultados con otras herramientas y tecnologías digitales que aportan, si cabe, un mayor valor añadido para las organizaciones. En el caso de la logística, esas tecnologías son, sobre todo, inteligencia artificial, análisis predictivo, blockchain y computación en la Nube. Con la implantación de la IoT, todos estos elementos del ecosistema logístico de una entidad trabajan juntos para garantizar el flujo continuo de información para la toma de decisiones críticas.

De acuerdo con el informe de Deloitte ‘Creating IoT ecosystems in transportation’, uno de los problemas crónicos en la mayoría de las industrias a lo largo de los últimos años es que cada vez sienten una mayor presión por parte de los clientes en cuanto a la velocidad y a la personalización. Y, aunque muchas empresas invierten gran cantidad de tiempo y dinero en mejorar los procesos y ser más eficientes, el principal hándicap que tienen sus directivos es que, en realidad, conocen mucho menos de lo que está sucediendo fuera de sus áreas de control de lo que les gustaría. Tanto es así que, según otro estudio de esta consultora (‘Global chief procurement officer study 2018’), solo uno de cada veinte CEOs tiene una visibilidad completa de su cadena de suministro, mientras que el 65% apenas siente que conoce bien a sus proveedores más directos.

Integración tecnológica

Para arrojar mayor luz es precisamente por lo que cada vez más entidades relacionadas con el transporte y la logística adoptan soluciones relacionadas con el IoT, garantizando una máxima visibilidad y agilidad, la capacidad de responder rápidamente a cualquier demanda y, por supuesto, respondiendo con todos los requisitos desde el punto de vista normativo. Sin embargo, esta transición no resulta sencilla porque adoptar por esta tecnología implica desarrollar un ecosistema holístico en el que las dos realidades de la empresa, es decir, tanto el entorno físico como el digital, se integren en uno solo.

A pesar del reto de enorme envergadura que esto parece representar, una reciente encuesta (‘2019 MHI annual industry report’) sugiere que el 80% de las empresas del sector logístico con presencia internacional adoptará tecnología de IoT en el próximo lustro. Desde hace algunos años, por ejemplo, ya se están instalando hardware y software en camiones, con un gasto conjunto de la industria en todo el mundo que ha superado los 71.000 millones de dólares, gracias a que, como se afirma en un análisis de IDC (‘IDC Forecasts Worldwide Spending on the Internet of Things to Reach $745 Billion in 2019, Led by the Manufacturing, Consumer, Transportation, and Utilities Sectors’), hacer esta inversión ha supuesto una ventaja competitiva para la empresa que la acometía, aunque ahora, cada vez más, se está convirtiendo en una necesidad imperiosa para no quedarse atrás frente al resto de los competidores.

Por si fuera poco, un paper de Gartner bajo el título de ‘2018 market guide for transportation mobility technology’, asegura que la revolución digital en el sector está siendo más profunda de lo que parece, ya que, de aquí a 2025, 2 de cada 3 empresas globales habrán adoptado tecnologías relacionadas con la robótica y la automatización, mientras que casi la mitad tendrá implementada alguna solución que utilice el análisis predictivo y la inteligencia artificial. Por ello, se afirma, apostar en esta coyuntura por acometer una inversión profunda en sistemas de IoT impulsaría de manera exponencial la creación de valor tanto para las compañías como para los clientes.

El principal problema, se señala en este documento, es que resulta técnicamente muy complejo lograr una interoperabilidad completa entre todos los sistemas, y que solo de la colaboración profunda entre todos los implicados (proveedores de software, vendedores de sensores, desarrolladores, usuarios y los propios trabajadores de la organización) es posible sentar las bases para que el cambio tenga éxito. De no lograrse esta interacción positiva entre todos, es probable que se pierdan a largo plazo oportunidades comerciales y, sobre todo, que la tecnología instalada no ejerza ninguna clase de retorno en forma de ventaja competitiva.

Compromiso de todos

La adopción de una tecnología tan ambiciosa es un proceso evolutivo. A medida que las organizaciones de logística y distribución se embarcan en este viaje de adopción digital, deben tener en cuenta algunos principios generales:

  • Concentrarse en el negocio de IoT, utilizando la tecnología para crear valor comercial real, no solo conectando cosas por el simple hecho de conectar cosas.
  • Las organizaciones de logística y distribución no deberían detenerse en adoptar solo la conectividad digital. Para desbloquear la ventaja competitiva completa y reducir sus costes operativos, deberían pensar en integrar las tecnologías IoT con capacidades analíticas y de automatización.
  • Es previsible que las organizaciones del sector de la logística necesiten desarrollar alianzas y asociaciones para convertirse en los líderes del mañana. Esto probablemente requerirá del intercambio de datos y la voluntad de colaborar para obtener un mayor rendimiento y un mejor servicio al cliente. Las empresas deben elegir sabiamente a sus socios y aprovechar sus ecosistemas de IoT para mejorar la fuerza de sus redes.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com