Oportunidades de negocio y de crecimiento en la ingeniería civil

Las empresas de ingeniería civil y construcción han sido unas de las grandes golpeadas por la crisis debido a la paralización de proyectos por la pandemia y a la necesidad de derivar fondos públicos para emergencias sociales, pero tienen por delante un periodo, el de la recuperación, que podría presentar importantes oportunidades de negocio. Así lo asegura PwC en un informe titulado ‘Engineering & Construction in a post-COVID world: weathering the storm’, que recoge algunos de los principales retos a corto plazo que tiene que afrontar el sector para los próximos meses: restablecer unas cadenas de suministro estables para continuar con los proyectos, garantizar sistemas de protección para los empleados en las obras y buscar nuevas fuentes de financiación para mejorar la liquidez y evitar cualquier potencial riesgo de insolvencia.

Una coyuntura diferente

Tradicionalmente, la experiencia en otras crisis globales como la de 2008 demuestran que esta industria es una de las que suele recuperarse con mayor fuerza de las recesiones cíclicas, a pesar de que hay al menos dos elementos que generan cierta incertidumbre. Por un lado, el desarrollo de sistemas eficaces que aseguren el distanciamiento social de los trabajadores en ciertos tipos de obras requerirá de una cuidadosa planificación, lo que, con muchas probabilidades, provocará retrasos en los plazos de finalización previstos. Por otro lado, la Administración, uno de los clientes estrella del sector, está teniendo que ajustarse mucho el cinturón debido a las caídas en la actividad económica y en las tasas de empleo.

Sin embargo, advierten desde PwC, aunque es previsible que durante algunos meses la situación en la industria empeore debido a la cancelación de proyectos, las expectativas a medio plazo son muy prometedoras y la situación financiera previa a la crisis de muchas de las grandes empresas del sector, junto al elevado ratio medio de solvencia, permiten albergar muchas esperanzas de que, incluso, saldrá fortalecida. En este sentido, el informe recoge que una de las grandes diferencias de la actual coyuntura en relación a otras recesiones es que los Gobiernos están contando con el soporte de la liquidez por parte de los bancos centrales, gracias, entre otros factores, al contexto de bajos tipos de interés, lo que hará que se inicien programas de inversión en infraestructuras junto al desarrollo de paquetes de estímulos y ayudas para dar impulso a los segmentos de actividad que han resultado más afectados.

En ambas situaciones, el sector de ingeniería civil debería disponer de alicientes para el segundo semestre del año, a lo que habría que sumar la propia capacidad del sistema bancario para concretar líneas de crédito en el caso de que las compañías lo necesitaran.

Retos de futuro

La industria tiene evidentes oportunidades de crecimiento de cara al futuro en donde otros muchos sectores podrían verse beneficiados si son capaces de establecer sinergias comunes, por ejemplo:

  • Reestructuración de infraestructuras envejecidas, como carreteras, canalizaciones de agua, puentes, que requieren revisiones periódicas para evitar fallos que pongan el peligro su funcionamiento.
  • Mejora de la productividad. Una de las tareas pendientes del sector es aumentar la eficiencia interna de procesos e introducir una mayor carga tecnológica para incrementar la productividad. El contexto actual debe suponer un buen punto de partida para que se acometan y, posteriormente, se implementen nuevos proyectos de innovación, precisamente para reducir su dependencia de terceros y, por el camino, ser más sostenibles, por ejemplo, en la emisión de gases contaminantes que se generan en determinados procedimientos de producción.
  • Uso de nuevas tecnologías. Como complemento del punto anterior, las nuevas tecnologías deben permitir al sector dar un salto cuantitativo y cualitativo al igual que ha sucedido en otros con un perfil incluso más conservador que este, como la logística o los seguros. Entre las tecnologías llamadas a redefinir a la industria, cabe citar el Big Data (con múltiples potenciales aplicaciones gracias a la lectura ingente de datos, como la organización y gestión del tráfico de los semáforos de una ciudad de modo automático), la Impresión 3D, el Building Information Modeling (también conocido como metodología BIM para la gestión digital más eficiente de los proyectos de infraestructuras) o las Smart Cities (para rediseñar por completo a las grandes urbes, haciendo un uso más eficaz de los transportes y mejorando la seguridad de sus habitantes mientras, de paso, se racionaliza el consumo energético).
  • Nuevas profesiones y mejora de las habilidades de los ingenieros. La adaptación al nuevo ecosistema digital y la integración con otras industrias, en especial las relacionadas con las nuevas tecnologías o la investigación, tienen necesariamente que redefinir los perfiles de los trabajadores. Diversas escuelas de negocio están implementando (o terminando de desarrollar) programas que apuestan por generar nuevos roles profesionales en el sector, que caminen en paralelo con la Revolución 4.0 que se espera que termine de eclosionar en los próximos años. Un futuro lleno de oportunidades pero todavía por definir para una industria en permanente cambio y adaptación.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com