Cinco oportunidades de negocio surgidas de la crisis

Decía el filósofo Ramón Llull que “a gran necesidad, gran diligencia”. En el mundo del emprendimiento, muchas de las grandes empresas y de las ideas de negocio realmente innovadoras surgieron en momentos de grandes crisis, siendo al final en parte ‘culpables’ de la posterior recuperación que sobrevino. En este contexto, la coyuntura actual parece idónea para que muchas startups cobren protagonismo, habida cuenta de que, a diferencia de otras recesiones en el pasado, ahora en el mercado existe liquidez suficiente en manos de inversores que están buscando donde depositar su dinero para identificar nuevas oportunidades.

Acotando en segmentos más concretos, estos son algunos de los sectores sobre los que mayores expectativas existen de cara a los próximos años:

  • Teletrabajar implica estar permanentemente conectados, de modo que las comunicaciones y el acceso a Internet son elementos claves. Pero, en la parte negativa, el uso casi continuo de la Red eleva las posibilidades de sufrir ciberataques de los que ninguna empresa, grande o pequeña, está exenta del riesgo. Además, en nuestras casas particulares es más que probable que no se disponga de los protocolos de seguridad informáticos suficientes (por ejemplo, las líneas VPN) para aumentar los niveles de protección. Es muy posible que aquellas entidades capaces de ofrecer a los consumidores particulares mecanismos para salvaguardar sus ordenadores personales mientras se comparten o se reciben ficheros profesionales tengan un campo propicio para crecer. No en vano, la vulnerabilidad de los datos es un nicho de negocio que otros sectores ya están explotando desde hace algunos años, como, por ejemplo, la industria aseguradora, que está comercializando con aparente buena acogida ciberseguros para autónomos y teletrabajadores.
  • Formación a distancia totalmente personalizable. Aunque los cursos online ya llevan mucho tiempo entre nosotros, el despegue del teletrabajo abre una nueva dimensión para ellos, habida cuenta de que las nuevas plataformas de gestión de videoconferencias, junto a la extensión en el uso de sistemas de mensajería instantánea (Zoom, Slack, Gotomeeting) permite aventurar que la formación telemática está a punto de evolucionar hacia una realidad donde será aún mayor la personalización de la oferta, la flexibilidad y hasta la paquetización de cursos para la adquisición y mejora de habilidades. Y todo ello por no hablar de las profesiones que requieren una recertificación continua, y que es tendencia parece que en crecimiento a nivel global. Tal es el caso, por ejemplo, de las universidades y escuelas de negocio, que, debido a los problemas de espacio físico que tendrán para cumplir con los protocolos de distanciamiento social, deberán de promover la formación online entre sus alumnos.
  • La impresión 3D. A pesar de los problemas iniciales que tuvo, la liberalización hace alrededor de una década de la patente por extrusión y deposición de polímeros, propició el nacimiento de muchas startups que están inmersas en proyectos realmente innovadores y con gran conexión con industrias como la aeroespacial, la textil, la automotriz o la de metales pesados. Sin embargo, durante la reciente crisis sanitaria, muchos países han observado la utilidad de esta tecnología en la fabricación de elementos tan importantes como mascarillas o material de hospital, lo que abre otro campo de negocio muy interesante. Por si fuera poco, están saliendo algunos estudios que subrayan la eficiencia de las impresoras 3D en crear herramientas y mecanismos para favorecer la estrategia de distanciamiento social, evitando el contacto directo y físico con algunas superficies.
  • Cambios globales en la cadena de suministro. Muchos sectores vieron condicionados su producción antes de la llegada de la pandemia, debido a que China, el principal suministrador de materias primas y productos semielaborados, había paralizado sus exportaciones por la crisis sanitaria. Ahora, un número creciente de empresas se ha marcado como objetivo asegurarse el suministro constante de piezas y materiales, por lo que están apostando por la alianza con diversos hubs que sirvan para complementar cualquier potencial escasez futura. Y en este contexto, empresas que desarrollen aplicaciones con Blockchain para permitir el seguimiento constante y la monitorización en tiempo real de cualquier pedido resultarán fundamentales para garantizar que ninguna fábrica debe parar por causa de fuerza mayor. En paralelo, el crecimiento del comercio electrónico derivado del incremento del teletrabajo obligará también a las compañías a tener que atender con mayor frecuencia a sus clientes sin que eso condicione los tiempos de entrega.
  • Medicina preventiva. Hay que admitirlo: nuestra visión sobre la salud y los riesgos sanitarios ya no será nunca igual. A partir de ahora, el bienestar físico y emocional va a ocupar un lugar de mayor privilegio entre nuestras prioridades y ahí las empresas que se dediquen a la medicina preventiva tienen mucho que decir. No hablamos simplemente de laboratorios, sino, también, de aquellas que se dediquen a la desinfección de espacios y materiales, a las que desarrollen tejidos novedosos para el material médico o a las informáticas que trabajen en software que monitorice los pasaportes sanitarios digitales de los empleados.

Fuente original: www.asesoresdepymes.com

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