¿Cuánta demanda pueden tener sus productos?

Cualquier buena idea sin clientes no sirve de nada. Por eso, una de las primeras premisas que debemos tener en cuenta a la hora de impulsar cualquier negocio es cuánta demanda pueden tener sus productos o servicios. Algo que no depende de un único factor, sino de un compendio de circunstancias, intereses y condicionantes. Entonces, ¿cómo se mide?

 

En primer lugar, es necesario saber la demanda que tiene en el mercado, en estos momentos, el tipo de producto o servicio que ofrecemos. A continuación, habrá que estudiar la que podría llegar a tener en el futuro si se dieran las mejores circunstancias posibles. Y, finalmente, determinar en qué porcentaje podríamos contribuir nosotros a satisfacerla, es decir, qué parte de la tarta nos correspondería.

 

Entre los principales factores que juegan un papel destacado a la hora de determinar las necesidades reales que tiene la sociedad (y, por lo tanto, los consumidores) de un bien se encuentran condiciones generales, como la calidad de vida que ha alcanzado esa población, su nivel de ingresos, sus gustos, y costumbres.

 

Antes de lanzar cualquier nueva oferta será muy útil estudiar todas estas variables y analizar las que más podrían influir en la decisión de compra final. ¿Cómo hacerlo? Entre las mejores fórmulas están los estudios de mercado, el análisis de campo, la información estadística…

 

El otro factor que influye con fuerza en la decisión de compra está formado por variables específicas como el precio del producto, la necesidad objetiva del mismo, las modas que se dan en un momento dado o el atractivo con el que se presenta.

 

Hay que tener en cuenta que hay bienes y servicios necesarios, pero que otros son completamente superfluos y se consumen simplemente por gusto y satisfacción de quien los compra. Para que éstos últimos consigan ventas suficientes será necesario acertar con el precio (ni muy caro ni demasiado económico), dotarles de un atractivo inmediato y darlos a conocer, es decir, invertir en publicidad y en asesores de comunicación.

 

Una vez que conocemos la demanda que tiene un tipo de producto o servicio en la actualidad, es importante averiguar también el potencial aumento de esta demanda que se podría producir en el futuro. Es decir, hasta cuánto podrían aumentar las ventas. Para ello, es necesario realizar un estudio sobre el incremento que sería capaz de conseguir este mercado en un determinado periodo de tiempo, en el caso de que se dieran las condiciones económicas y sociales más favorables.

 

Y cuando hayamos calculado este incremento potencial del mercado, será el momento de aunar esfuerzos e invertir todos los recursos posibles en nuestro producto o servicio para que éste pueda hacerse, finalmente, con el mayor porcentaje posible del nuevo negocio.

 

Fuente original: www.asesoresdepymes.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *