10 capacidades fundamentales de todo trabajador

Hay muchas cosas que cambian. Pero las necesidades de los empleadores hacia un posible candidato a ser contratado no lo hacen. Y esto es así porque por encima de cualquier calidad profesional y de saber hacer el trabajo (algo que se presupone en cualquier señor o señora que haga una entrevista) está la cualidad de trabajar en equipo y ser buen compañero. Así lo atestiguan dos informes realizados con más de 40 años de diferencia. En uno presentado por CareerBuilder fechado en 1977 ya se decía que las empresas buscan candidatos con habilidades sociales. Es más, el 16% de los encuestados en aquella ocasión confesaron que esta característica era más importante que los conocimientos propiamente dichos. En el Multi-Generational Job Search Study realizado en 2014 por la consultora Millennial Branding se asegura que las cualidades que más valoran los empleadores son: habilidades de comunicación, actitud positiva, capacidad de trabajar en equipo. Es decir lo que hace 40 años se llamaban habilidades sociales.

 

Como se puede apreciar las cosas que quiere un jefe no cambian a pesar del paso de los años. Por dicho motivo vamos a mostrar unas cualidades que quisieron, quieren y, casi seguro, querrán siempre en cualquier empresa. Si, además, se traen de serie conocimientos propios sobre el trabajo a realizar mejor que mejor. Pero es importante saber que sin estos diez puntos que enumeramos a continuación es muy difícil llegar a ser parte de una empresa.

 

– Confianza. Un jefe desea que cuando le encargue un trabajo a uno de sus empleados, éste se lo entregue bien realizado y en la fecha fijada. Este hecho demuestra que ser confiable es una de las mejores cualidades que se puede tener a la hora de optar a formar parte de una aventura empresarial.

 

– Ser capaz de vender un negocio. Quizá el puesto para el que una persona fue contratada tenga poco que ver con ventas o marketing. Pero siempre hay que tener presente que un empresario desea que todos los miembros del equipo sepan explicar las bondades del negocio.

 

– Resolutivo. No hay nada que moleste más un directivo que alguien entre a su oficina con un problema y sin nada ninguna sugerencia que ayude a resolverlo. Por tanto, esa capacidad resolutiva es algo que debe pedir cualquier responsable de recursos humanos a la hora de elegir a los candidatos.

 

– Trabajo en equipo. Nueve de cada diez empresarios, ya sea en una pyme o en grandes empresas, quieren que su gente sea capaz de colaborar con los demás compañeros. Importante este punto, remando sólo el barco da vueltas.

 

– Valores acordes con la cultura de la empresa. La mitad de los encuestados en el último informe de Millennial Branding piden que los pensamientos de un empleado coincidan con los de la compañía. Un ejemplo sería una oficina donde se conjuga el trabajo y la diversión. Pues bien, este tipo de negocios buscará a gente que sea capaz de trabajar pero también de ser feliz y divertirse.

 

– Aficionado a debatir ideas. Nadie quiere a una persona que se considera perfecta y no sea capaz de aceptar las críticas. Las firmas prefieren a candidatos que aporten ideas y construyan sobre ella. Y si surge otra mejor, que no pase nada extraño y se ponga a trabajar en ella inmediatamente.

 

– Flexible y centrado. Los plazos de los proyectos pueden cambiar de forma inesperada. Quizá había una semana para terminar un encargo, pero las circunstancias obligan a adelantar un día la fecha de cierre. Ante esta situación, se busca a alguien que sea capaz de ser flexible y que se adapte a la mayor celeridad posible a estos contratiempos.

 

– Creativo e innovador. Es un hecho que un negocio se congratulará en mayor medida de contar con mentes creativas y despiertas que con cabezas adormecidas. Por tanto, no tenga miedo a ser disruptivo y rompedor. La compañía lo agradecerá.

 

– Estudioso de los procesos de trabajo. Una empresa puede tener una forma de funcionar que, en un principio, parece la correcta. Pero eso no siempre es así. En ese momento es cuando debe surgir la idea del trabajador que ayude a modificar el orden establecido y establezca unas pautas que sean capaces de aumentar la productividad de los procesos.

 

– Proactivo. Nada de estar callado. La empresa agradece candidatos capaces de tomar la iniciativa y que sea apto para presentar una idea y ponerla en funcionamiento.

 

Si usted cumple con estas premisas será importante y necesario en cualquier empresa.

 

Fuente original: www.asesoresdepymes.com

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